El vidrio es uno de los materiales más utilizados por el hombre moderno, junto con el aluminio y el plástico. Una de las variantes de vidrios de seguridad es el vidrio templado, el cual recibe un tratamiento térmico para hacerlo más resistente, comparado con el vidrio común. En realidad, es un proceso en el que se calienta y se enfría el vidrio, de manera controlada, así, pueden mejorar sus propiedades mecánicas y térmicas.  

Si bien, el vidrio templado es un cristal seguro, es utilizado en las aplicaciones donde hay peligro de que pueda romperse. Su resistencia es hasta cinco veces superior a la del vidrio normal, y no se rompe en astillas filosas y peligrosas cuando se rompe. El secreto está en que el vidrio templado tiene poca elasticidad, y cuando se fractura, lo hace en trozos redondeados que no son dañinos.

Por otro lado, el proceso de calentamiento y enfriamiento al que es sometido lo hace muy resistente a las altas temperaturas. Esta característica hace al vidrio templado un material ideal para puertas de los hornos. Otras aplicaciones son: cristales de las puertas, pantallas, mamparas de baño, mesas, etc.